Por una nueva convivencia

por Roberto Patiño, martes , 11 de diciembre de 2018

Roberto Patiño con el equipo de Alimenta La Solidaridad Lara.

 

En días recientes nos reunimos en Barquisimeto, Lara, en un acto de celebración del primer año de Alimenta la Solidaridad en ese estado. Son 11 comedores funcionando en esa zona que alimentan a más de 1090 niños.

 

Fue significativo que en este encuentro participaran más de 600 líderes e integrantes de las comunidades vinculadas a esta iniciativa. 600 personas reunidas en torno a la lucha contra el hambre y por el trabajo de empoderamiento individual y colectivo a través de la solución de problemas. Este ejemplo se suma al de varios en el resto del país, de distintas organizaciones y grupos, que muestran el abordaje de los graves problemas de la crisis desde el encuentro, el reconocimiento, la participación organizada y la solidaridad. Trabajo que afronta problemas complejos y de una escala tan enorme como la violencia criminal y del Estado, la violación de derechos humanos, la crisis de medicamentos y salud, la alimentaria y la de educación, la censura informativa.

 

Un trabajo de organizaciones como Provea, Cecodap, El Bus TV, Caritas, y distintas redes de solidaridad y de apoyo, que en estos momentos no solo están trabajando con las personas mas directamente afectadas por los problemas que abordan, sino que están buscando articularse con otros actores de la sociedad civil.

 

Porque lo cierto es que la imposición del régimen dictatorial del actual gobierno ejerce un modelo altamente pernicioso y destructivo, que busca consolidar un sistema de antivalores de opresión, clientelismo, hostigamiento y dependencia. Sistema que profundiza y estimula la fragmentación social y desintegra la convivencia entre los venezolanos, comprometiendo la integridad misma del país.

 

Frente a esta situación, es imperante asumir el establecimiento de una nueva convivencia como objetivo fundamental de acciones sociales y políticas. Un reencuentro de la Venezuela fraccionada y golpeada alrededor de la superación de la crisis, el restablecimiento de la democracia y el logro de condiciones para el desarrollo socioeconómico del país.

 

Iniciativas como el Frente Amplio, los llamados a sumarse a protestas como las llevadas a cabo por los trabajadores de la salud, profesores universitarios y trabajadores públicos, o el apoyo solicitado por los estudiantes de la Universidad de Carabobo, son también muestras de la necesidad de articulación que la sociedad esta requiriendo. Es la necesidad de construir una nueva forma de convivencia, participativa, vinculante y activa, que se genere no a partir de lealtades forzadas, limitadas visiones ideológicas y oportunismos, sino alrededor de la solución de problemas comunes, el logro de oportunidades para todos y la construcción de un marco real para el logro del bienestar sostenible.

 

Cuando destacamos la celebración en Barquisimeto del primer año de ALS en ese sector, lo hacemos para visibilizar una señal. Una que viene desde las personas y que corrobora un sentir colectivo de encuentro y compromiso de construcción de convivencia. Como necesidad vital, como respuesta necesaria ante el colapso y el caos, como reacción que debe ser aprovechada y encausada para el logro de cambios en nuestra actual realidad.

 

Nuestro llamado es a reproducir, apoyar y participar en iniciativas solidarias que respondan a las graves emergencias de la crisis que estamos viviendo. En convertirlas en acciones sociales y políticas de articulación y cambio. La construcción de una nueva convivencia debe ser una respuesta a la imposición forzada del sistema dictatorial y una vía para la materialización de la Venezuela, democrática y productiva, posible.