El espíritu de la Red Solidaria

por Roberto Patiño, lunes , 24 de diciembre de 2018

Roberto Patiño, fundador de Caracas Mi Convive
Roberto Patiño, fundador de Caracas Mi Convive

 

En el 2018 afianzamos la Red Solidaria en todo el municipio Libertador, consolidando nuestro modelo de transformación a partir de los valores de la convivencia. Trabajamos junto a muchas comunidades, organizándonos para hacer frente a las emergenciasde la crisis y formando a los diversos líderessurgidos de cada sector.

 

Este trabajo, reconocido, apoyado y respetado por las personas, se ha demostrado en esfuerzos como Alimenta la Solidaridad, con sus 26 comedores en el municipio, que alimentan a más de 1975 niños diariamente y que se basan en principios verdaderamente democráticos, para generar un desarrollo socioeconómico sostenible e inclusivo. Un trabajo que supera al modelo asistencialista, dominador y clientelar actual.

 

En estas últimas semanas de 2018, líderes ligados Alimenta, el Movimiento Caracas Mi Convive y el emprendimiento Sustento se han reunido con sus comunidades para exponer logros con números y respaldos audiovisuales. De igual forma, intercambiar experiencias, conclusiones y puntos de vista, y reforzar los vínculos con las personas desde la transparencia y la confianza.

 

Para nosotros es fundamental generar nuevas formas de liderazgo que vinculen a la comunidad en el proceso de toma de decisiones, estableciendo canales de información abiertos y transparentes entre líderes y personas.

 

Producir un nuevo liderazgo, activo, participativo, democrático, que se construya desde el encuentro, la convivencia, la confianza y la credibilidad.
Esto dentro de un marco en el que la comunidad participe de forma activa expresando sus puntos de vista y necesidades, con mecanismos que les permitan no sólo evaluar el desempeño de los representantes escogidos sino también participar efectivamente en el mejoramiento de la gestión.

 

Ha sido muy gratificante ver que en los cierres de zona ha habido una participación activa, en la que se ha mostrado una apreciación positiva del trabajo realizado y confianza en los procesos emprendidos, sintiéndose comprometida para continuar trabajando. La gente reconoce la responsabilidad del régimen en la crisis que estamos viviendo y ve en nuestro modelo, y los valores que lo componen, una vía alternativa para enfrentar problemas como el hambre y la violencia.

 

En los diferentes cierres, las personas han comentado cómo se han transformado trabajando junto a nosotros. Cómo se han llenado de esperanza y han desarrollado niveles más altos de resiliencia que los mantienen motivados. De esta misma forma, nuestros líderes han manifestado su determinación a continuar mejorando su trabajo, agradeciendo el apoyo y el compromiso de sus comunidades.

 

En el 2018, formamos a más de 50 líderes y a unas 181 madres, que son parte de nuestra red y representan el ejemplo más evidente de que es posible una transformación desde la solidaridad. Sus historias de vida están ligadas a los problemas que afrontamos decarencia, violencia y hambre, que han transformado en impulso para salir adelante e impactar positivamente a su entorno.

 

Cuando nos presentamos en una nueva comunidad no prometemos soluciones mesiánicas ni buscamos lealtades fundamentadas en oportunismos. Nuestra primera afirmación es que el cambio se producirá únicamente desde las mismas personas, la transformación solo será posible desdeel trabajo de la misma comunidad. El apoyo vendrá desde la articulación de nuestros esfuerzos conjuntos, alrededor del trabajo entorno a objetivos y necesidades compartidas.

 

Ese es el espíritu de la Red Solidaria. Somos muchos los que estamos comprometidos para hacer que el país salga adelante y apoyarnos entre todos es la única forma en la que podremos lograr la Venezuela democrática, solidaria y productiva que queremos.