30 días de cuarentena

por Roberto Patiño, lunes , 20 de abril de 2020

Cumplimos más de un mes en la situación de cuarentena mundial frente a la pandemia de COVID 19. Esta es una situación de enorme impacto para la humanidad y se le compara con eventos tan significativos como la segunda guerra mundial, por los cambios que trae al planeta.

 

En nuestro país, la magnitud y el carácter inédito de esta amenaza viral se suma a la emergencia humanitaria compleja que ya padecemos. Esta semana, en medio de los rigores de la cuarentena, se agudiza la crisis de combustible y se produce una caída histórica de los precios del petróleo, hechos que anuncian tiempos más duros por venir para las personas en las comunidades: Se afectarán aún más el acceso a alimentos, la movilidad y el trabajo, se profundizará la crisis hiperinflacionaria.

 

Muchos se aferran a la idea de que, a pesar de todas estas dificultades, pronto se verá una mejoría. Pero cada vez es mayor la conciencia de que enfrentamos grandes retos con la pandemia que se mantendrán por más tiempo. Tendremos que abordarlos a la par de la crisis social, económica, y política que nos sacude como país. Esta conciencia debe asumirse activamente y ligarse a principios convivenciales. De esta forma se podrán generar respuestas desde la resiliencia, que efectivamente nos ayuden a comprender el momento y abordar la situación para asegurar nuestro futuro y bienestar.

 

En nuestro trabajo desde el Movimiento Mi Convive hemos visto la enorme resiliencia en las comunidades frente a estas realidades que estamos viviendo. Resiliencia que toma una nueva dimensión ahora que Corona Virus ha entrado en nuestras vidas.

 

Las iniciativas de Alimenta La Solidaridad, Monitor de Victimas y las distintas redes que integran nuestra Red Solidaria, se mantienen gracias a la labor diaria de madres, líderes, voluntarios, comunidades y aliados. En estados como Zulia, Falcón y Lara, los comedores continúan funcionando a pesar del colapso de servicios eléctricos y de agua, en medio de una grave crisis de combustible. En La Guajira, particularmente, la entrega de alimentos se ha complejizado por las trancas y protestas que allí se están sucediendo. En Anzoátegui han llegado muchos adultos de la tercera edad que han sido apoyados con la ayuda de donaciones particulares, pero en Yaracuy, la disponibilidad de insumos está siendo reducida, dificultando la confección de comidas con los necesarios valores nutricionales. En Carabobo, la entrega de los almuerzos, que debido al COVID 19 se hace casa por casa, debe llevarse en bicicleta, ante la escasez de gasolina. La información acerca del de los contagios esta parcializada y segada por el régimen, y en las comunidades hay mucha desinformación e incertidumbre. En algunos casos las personas no acuden a los comedores porque se ha corrido la voz de que existen casos de contagio en su comunidad. En los comedores de Miranda, el Distrito Capital y La Guaira, han aumentado de manera significativa el número de niños que llegan a pedir alimentos.

 

Es necesario reconocer los esfuerzos que se realizan para lograr el mantenimiento de estas acciones convivenciales, al igual que el de otras organizaciones y grupos que continúan trabajando ahora bajo la nueva realidad de la pandemia. Y debemos continuar apoyando estas iniciativas y multiplicándolas en un contexto de deterioro cada vez mayor, producto del modelo destructivo y terminal del régimen encabezado por Nicolas Maduro.
En el Movimiento Mi convive mantenemos nuestro compromiso para la promoción activa de los principios de la convivencia, articulando esfuerzos solidarios para enfrentar la emergencia nacional ahora con la nueva realidad del COVID 19. El encuentro de esfuerzos sinceros y eficaces dentro de un marco de la convivencia debe darse para abordar los contextos de emergencia que vivimos. Solo de esta forma podemos atravesar esta situación para emerger de ella mejores.

 

Pasados 30 días de cuarentena vivimos una realidad nueva y más compleja, de dificultades y retos. Frente a la incertidumbre y el temor, desde el Movimiento Mi Convive seguimos apegados a la solidaridad y la convivencia como medios principales para superar las crisis históricas que estamos viviendo.